
Primero clasificamos el caso.
Recibimos tu consulta, fotografías y antecedentes disponibles para entender qué tipo de apoyo necesitas: regularización, revisión antes de comprar o vender, diagnóstico técnico, informe para abogado, expropiación, diseño predial o revisión online. Esta orientación inicial no tiene costo y sirve para definir si corresponde avanzar a una revisión técnica.
Luego realizamos una primera revisión técnica.
Cuando el caso requiere estudio de antecedentes, documentos, imágenes, superficies, permisos, recepción, daños, afectaciones o situación construida, se activa una revisión inicial pagada. Esta etapa permite ordenar el problema, identificar riesgos relevantes y definir una ruta de trabajo responsable.
Después ejecutamos la etapa que corresponde.
Si el caso permite avanzar, podemos preparar planos, expedientes, informes técnicos, diagnósticos, anteproyectos, ingresos municipales, tramitaciones o seguimiento acotado de observaciones, según el alcance contratado. Cada encargo se define por etapa, entregable y límite.
Cuando es necesario, coordinamos con otros profesionales.
Algunos casos requieren apoyo de abogado, calculista, topógrafo, especialista sanitario, eléctrico, gas, tasador u otro profesional habilitado. Si esa necesidad aparece, la informamos antes de avanzar para evitar costos imprevistos o expectativas incorrectas.
Trabajamos por etapas para evitar promesas falsas y gastos innecesarios.
No prometemos aprobación municipal, resultado judicial, aceptación bancaria ni solución automática. Revisamos, ordenamos, documentamos y ejecutamos técnicamente lo que cada caso permite, siempre dentro del alcance acordado.
Importante: la orientación inicial no reemplaza una revisión técnica, documental o normativa. Las revisiones, diagnósticos, rutas de regularización, informes, anteproyectos, tramitaciones y seguimientos se cotizan según el alcance, los antecedentes disponibles y la complejidad del caso.